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Cualquier estrategia injerencista está condenada al fracaso — Gobierno cubano

18 Junio 2017

El tono del discurso de Trump busca dar la impresión de que la reversión de la política de Obama es más drástica, interpretó Arcos, según quien el presidente en realidad "les está tirando un hueso a los cubanos del exilio para que se entretengan". El mandatario republicano ya ha retirado a Estados Unidos de un importante acuerdo internacional sobre el clima y trata de eliminar un programa de ayuda sanitaria de su predecesor.

Tomando de sorpresa a muchos observadores de Cuba, su hermano y sucesor en el gobierno de la República, Raúl Castro, se apartó de la rígida línea ideológica socialista reduciendo substancialmente la subsidiada "gratuidad" estatal.

También se opone a las convocatorias en la Organización de Naciones Unidas y en otros foros internacionales que apoyan al Cstado caribeño y piden el fin al asedio estadunidense contra Cuba.

"No vamos a estar en silencio ante la opresión del Comunismo". En una inusual transmisión en vivo, las palabras de Trump pudieron escucharse en todo el territorio cubano por la cadena Telesur.

Aunque este viernes dijo que iba a "cancelar el acuerdo completamente desequilibrado del gobierno anterior con Cuba", en concreto presentó solo un par de restricciones. "Hoy anuncio una nueva política como prometí durante la campaña". Sostuvo que no suspenderá los negocios existentes, como uno cerrado bajo el gobierno de Obama por Starwood Hotels Inc, propiedad de Marriott International Inc, para administrar un histórico hotel en La Habana. A pesar de la política de deshielo de Obama, todavía se mantenía la prohibición de los viajes de norteamericanos con motivos turísticos a la isla y el embargo seguía en pie.

A su turno, Silvia Iriondo, presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión (MAR), destacó que Trump ha puesto "por encima de cualquier otra consideración el derecho a la libertad y democracia del pueblo cubano", al que "estrechó la mano" a la vez que "restó recursos al régimen".

El embargo aún está vigente y no sufrirá cambios por las políticas de Trump.

Como ya es habitual en los anuncios públicos del mandatario, tras el tono hostil y los amagos de un viraje drástico hubo una esencial continuidad con la situación existente: se mantienen las relaciones diplomáticas al nivel de embajadores, así como los vuelos comerciales directos y el arribo de cruceros; sigue abierto el flujo de remesas, no hay cambios en la política migratoria, y todavía se permiten los vínculos de negocios con el sector denominado cuentapropista. "Depende de controlar el nivel de turismo y si afectas el nivel de turismo, nos estás afectando a todos", insistió.

Más de un cuarto de millón de estadounidenses visitó la isla en los primeros 5 meses de 2017, lo que representó un crecimiento de 145% frente a igual período de 2016, informó un portal cubano citando fuentes oficiales.

Cuba lamentó que el camino de las relaciones bilaterales vayan en contra de la opinión mayoritaria de los estadounidenses, quienes están a favor del acercamiento entre ambos países.

Nada indica por el momento que estos efectos pueden ser mitigados por los esfuerzos anunciados por la Casa Blanca de "estimular el libre comercio en Cuba".

Asimismo, son motivo de preocupación las violaciones de los derechos humanos cometidas por los Estados Unidos en otros países, como las detenciones arbitrarias de decenas de presos en el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo en Cuba, donde incluso se ha torturado; las ejecuciones extrajudiciales y las muertes de civiles causadas por bombas y el empleo de drones; y las guerras desatadas contra diversos países como Irak, sustentadas en mentiras sobre la posesión de armas de exterminio masivo, con consecuencias nefastas para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región del Medio Oriente.